neuromodulación para evitar arrugas

Stop, arrugas dinámicas

¿Qué es y en qué consiste la neuromodulación?

Que nos arrugamos con el paso del tiempo es un hecho irrefutable. Ocurre, bien como consecuencia de la pérdida de consistencia de la piel y pérdida de componente graso, las “arrugas estáticaso por la repetición de determinados gestos que terminan produciendo las llamadas “arrugas de expresión.”

Estas últimas son de tipo dinámico, es decir, dependen de la contracción de los músculos faciales. De ahí que el grado de expresividad de la persona, sea lo más determinante en su formación. No podemos vincularlas de forma directa a la edad. Aunque sí es cierto que, con el paso de los años, las estructuras cutáneas se ven modificadas dando como resultado una piel menos densa y firme (lo que contribuye más a las “arrugas estáticas”). No hay que ser Sherlock Holmes para deducir que esto, inevitablemente, predispone a la piel a plegarse con mayor facilidad.

Lo que NO ayuda

  • La sequedad cutánea nos hace más susceptibles de tener arrugas y surcos. Esto sucede porque la piel se vuelve tirante y áspera lo que favorece la aparición de líneas y grietas finas que pueden terminar convirtiéndose en arrugas más o menos profundas
  • La deshidratación puede tener relación con el factor cronológico, pero no solo está asociada a las pieles maduras. Existen casos, y no estamos hablando de algo residual, en los que una alteración de la función barrera tiene como consecuencia una pérdida transepidérmica, o lo que es lo mismo, adiós al agua que se supone deben retener nuestras células.
  • La disminución del grosor de la dermis junto al descenso de la producción de colágeno y elastina, y eso sí suele estar directamente ligado a la edad, también hace a la piel más propensa a plegarse. Cuando la dermis es joven y gruesa, ofrece resistencia y aunque se pliega como parte de la gestualidad, se recupera de forma rápida.
  • Por otro lado, el mal uso de los productos cosméticos, yendo muchas veces en contra de las necesidades de la piel, hace mucho daño.

Lo bueno del tema es que revertir los efectos de este punto es relativamente fácil. En principio, tanto como ponerte en manos de tu dermatólogo y seguir sus recomendaciones. Esto no es como ir a que te lean el Tarot. No, estamos hablando de ciencia. Solo partiendo de un buen diagnóstico de la piel, puede diseñarse una correcta rutina cosmética con la que rememos a su favor y no en su contra.

¿Cómo actúa el neuromodulador?

Habrás oído hablar infinidad de veces de la Toxina Botulínica en el contexto de la medicina estética. Pero ¿Sabes realmente cuál es su mecanismo de acción?. La Toxina Botulínica comprende un grupo de proteínas que actúan como neurotoxinas y son producidas por diferentes cepas de la Clostridium botulinum. Como ves, la cosa va de bacterias.

Ahora es cuando nos preguntas ¿Qué es una neurotoxina? Pues bien, se trata de una sustancia que modifica o produce cambios en el sistema nervioso y/o en alguna de sus estructuras, generalmente, de forma transitoria; es decir, durante algún tiempo. De ahí que hablemos de “neuromodulador.”

¿Dónde actúa el neuromodulador?

Sobre la unión neuromuscular que, como su propio nombre indica, es donde se produce el contacto entre el sistema nervioso y el músculo

La neurona motora estimula al músculo para que este pueda contraerse y realizar la función para la que ha sido “diseñado”. La sustancia química responsable de esta estimulación y conducción de la señal es la acetilcolina. Es un neurotransmisor producido y liberado por las neuronas para contactar con el músculo termina produciendo la contracción muscular. 

Nuestro amigo el neuromodulador actúa sobre esta unión neuromuscular al bloquear la transmisión del impulso de la neurona al músculo. Más sencillo, interrumpir la liberación de acetilcolina desde la neurona al músculo. Por eso decimos que la inyección local de esta sustancia provoca una relajación muscular o disminución de la contracción mediada por un mecanismo químico.

 

quitar arrugas dinámicas con Neuromodulación
Caso de Neuromodulación

 

Nota importante: El efecto es temporal y reversible. Es un procedimiento con mínimos riesgos.

Vamos, que ya puedes ir desterrando la idea de que la Toxina Botulínica congela la expresión convirtiendo a quienes la usan en rostros sin vida. Nada de eso.

¿Qué diferencia hay entre el uso de un neuromodulador y del Ácido Hialurónico?

Esta es una de las preguntas más comunes que nos hacéis en consulta. Sigue habiendo mucha confusión sobre la función e idoneidad de estas dos técnicas de medicina estética tan distintas. Bueno sí, las dos se realizan con inyectables, pero más allá de eso, podríamos decir que son como la noche y el día. 

  • Neuromodulador

El neuromodulador produce una parálisis muscular parcial o total que, realizada de forma controlada, se utiliza para el tratamiento de hiperhidrosis, incontinencia urinaria, estrabismo, distonías musculares, blefaroespasmo, migrañasY, en medicina estética, para el tratamiento de las arrugas de expresión.

La toxina, al actuar relajando los músculos de la cara, permite tratar las arrugas y/o los gestos marcados, especialmente del tercio superior (frente y entrecejo) y del tercio medio de la cara.

Es un tratamiento que relaja, no rellena.

  • Ácido Hialurónico

Es una sustancia natural sintetizada por nuestras células y que se encuentra en la piel y las articulaciones, entre otros. Se caracteriza por su gran capacidad para atraer y retener agua, por lo que mantiene la hidratación y consistencia de la piel, entre otras funciones.

En el proceso normal de envejecimiento, se produce una pérdida de volumen por reabsorción de estructuras y una menor síntesis de ácido hialurónico, lo que produce una deshidratación de la piel y una menor elasticidad y firmeza.

En medicina estética, aplicamos el Ácido Hialurónico de forma intradérmica para voluminizar la piel y estimular la formación de colágeno.

¿Por qué se dice que el uso de neuromoduladores es un procedimiento preventivo contra el envejecimiento cutáneo?

Fácil. Al producir la relajación parcial del músculo, este no se contrae y deja de producirse el plegamiento cutáneo que, a fuerza de repetición, genera la arruga dinámica o de expresión. Es cierto que el gesto sigue repitiéndose, pero con un impacto mucho menor sobre la calidad de la piel. 

Por eso decimos que tiene un efecto preventivo, correcto y rehabilitador sobre la piel y sus diferentes estructuras, al modificar la secreción de glándulas sudoríparas y sebáceas.

¿Dónde y cómo se administra? 

Es un tratamiento local que debe ser administrado por manos expertas; según el músculo a tratar y el efecto deseado se administra de forma más superficial o profunda.

neuromodulación para arrugas

Es importante tener en cuenta, no solo la técnica de administración, sino la localización exacta donde debe ser administrado. Para ello, es requisito fundamental, la valoración previa del paciente, realizando un estudio minucioso sobre su gesticulación, movimientos musculares y sobre el efecto deseado. 

Además de la localización, el efecto final va a depender de la dosis administrada. Es una técnica en la que se tiene en cuenta y se contabiliza de forma muy minuciosa el número de unidades administradas dado que estas, según su localización, depósito y cantidad, van a ser las responsables del resultado final de la técnica.

A mayor número de unidades, mayor efecto de parálisis y disminución de la actividad muscular; sin embargo, la administración de unas dosis por debajo de lo indicado para cada paciente y para cada resultado deseado, puede suponer acortar la duración del efecto y una menor eficacia.

¿Cuánto tiempo dura el efecto?

Una vez administrado el tratamiento, los primeros efectos se observan al tercer-cuarto día, consolidándose a los 12-15 días. Es por ello, que una técnica adecuada y realizada de forma profesional, debe incluir una visita a las dos semanas de la inyección de toxina, para valorar el resultado estético final y realizar modificaciones (añadir toxina) en caso de que fuera necesario.

La duración del efecto es variable dependiendo de cada paciente y de sus características (anatomía facial, gesticulación, tipo de piel, edad, sexo…). Su efecto dura entre 3-6 meses; es por ello que se recomienda repetir el tratamiento cada 4-5 meses, para prolongar el resultado estético y mantenerlo antes de que desaparezca su efecto.

En este punto es difícil decirle “no” a la Toxina Botulínica. Por algo es el tratamiento estético más practicado en todo el mundo.

Lo bueno de realizarlo con un dermatólogo es que te pones en las manos más expertas en lo que a la piel y sus estructuras se refieren. Nadie mejor para valorar y realizar este tipo de procedimientos. ¿Te animas?

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