Arrugas Dinamicas y de Expresion

Arrugas de expresión

Llamamos arrugas dinámicas o de expresión a todas aquellas que se forman al contraer o mover la musculatura facial, es decir, al gesticular. Las personas muy expresivas, tienden a acumular más arrugas dinámicas, porque se forman a base de la repetición del gesto. Para suavizarlas o mejorarlas utilizaremos el Botox® o toxina botulínica. Seguro que en numerosas ocasiones has oído hablar del Botox® porque, de hecho, es el tratamiento estético más demandado en todo el mundo, pero ¿sabes que es realmente y cómo se utiliza?

Botox® es en realidad uno de los nombres comerciales de la toxina botulínica tipo A. Se habla de Botox® porque fue la primera comercializada y sigue siendo la más conocida. Otros nombres de toxinas botulínicas utilizadas son: Vistabel®, Dysport®, Azzalure®, Bocouture®.

La toxina botulínica actúa impidiendo la comunicación entre la terminación del nervio y el músculo. Al bloquear esta comunicación impedirá la activación del músculo y por tanto éste queda relajado sin poder contraerse (o no tanto).

Arrugas Dinamicas

El Botox® se utiliza no sólo para mejorar arrugas, sino también para muchas otras indicaciones en otros campos: para la migraña, el estrabismo, la hiperhidrosis (sudoración excesiva), las asimetrías faciales o, incluso, la incontinencia urinaria en personas parapléjicas.

En el campo de la dermatología estética, se emplea, como decíamos, para mejorar las arrugas y líneas de expresión. Son las arrugas dinámicas, es decir, aquellas que se forman al contraerse el músculo. Un ejemplo muy claro son las arrugas del entrecejo, que se forman por la contracción del músculo de esa zona, es decir, por fruncir el ceño. Otro ejemplo son las arrugas de la frente, que se forman al contraer el músculo frontal y levantar las cejas. O las patas de gallo, que aparecen por contracción del músculo orbicular, el que rodea el ojo, por ejemplo, cuando sonreímos. Lo contrario a la arruga dinámica o de expresión es la arruga estática, que es aquella que no se forma por contracción del músculo sino por flacidez y pérdida de consistencia de la piel. Un ejemplo muy ilustrativo de arruga estática son los surcos nasolabiales. Este tipo de arruga mejorará con rellenos, pero no con la inyección de Botox®.

¿Cómo se realiza un tratamiento con Botox®?

El procedimiento es sencillo, consiste en inyectar unas cantidades mínimas de esta sustancia con una aguja especialmente fina, en las zonas que queremos tratar. Se realiza en consulta en unos 10 minutos. Para disminuir la molestia del propio pinchazo aplicamos una crema anestésica y frío local. Tras el tratamiento se puede hacer vida normal y únicamente aconsejamos no recostarse las siguientes 4 horas, no realizar deporte ese mismo día y no masajear vigorosamente ni golpear la zona tratada.

¿Cuánto tiempo duran los efectos del Botox®?

El efecto del Botox® comienza a notarse el tercer día tras la inyección. Al relajarse el músculo las arrugas comienzan a suavizarse. El efecto máximo se alcanza en unos 10 días y dura entre cuatro y seis meses. Pasado ese periodo de tiempo recomendamos repetirlo. De hecho, si cada cierto tiempo vamos repitiendo el tratamiento con Botox® lograremos suavizar las arrugas y prevenir la aparición de otras nuevas. Por eso decimos que el Botox® “educa” al músculo y es terapéutico y preventivo. Además, da mejores resultados sino se pone demasiado tarde, pues si las arrugas son ya muy profundas, incluso tras aplicarlo, siguen notándose y el efecto final queda deslucido.

¿Qué ventajas tiene el tratamiento de Botox®?

La toxina botulínica es uno de los tratamientos más seguros que utilizamos en medicina estética. Además de estar sujeto a numerosos controles, se conoce y utiliza desde hace muchos años, con lo cual conocemos bien sus efectos a corto y largo plazo. Uno de los temores del paciente suele ser la pérdida de una expresión natural. Sin embargo, aplicado correctamente y por personal especializado y cualificado da muy buenos resultados. Lograremos mejorar las arrugas del entrecejo, la frente, las patas de gallo y alrededor de la boca de manera espectacular obteniendo una mirada, un aspecto más joven, relajado y natural.

¿Qué resultados obtendrás? ¿Puede tener efectos secundarios?

  • Da muy buenos resultados suavizando arrugas de expresión.
  • Se trata de un tratamiento muy bien tolerado, que realizamos en consulta en unos 10 minutos.
  • Inmediatamente después del tratamiento podrás retomar tu actividad diaria habitual.
  • Sus efectos son muy rápidos y se prolongan durante cerca de medio año.
  • Podemos realizar el tratamiento en cualquier época del año.
  • Tiene pocas contraindicaciones y es excepcional que se produzcan efectos adversos como reacciones alérgicas o rigidez.
  • El Botox no “engancha” la piel no empeora si dejas de aplicarlo. En general, como los pacientes están satisfechos con los resultados desean repetirlo.
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