Este artículo ha sido redactado y avalado por la Dra. Cristina Eguren, directora médica de Clínica Eguren y creadora del Método E.G.U.R.E.N.® para el tratamiento del acné, la rosácea y el melasma.
Resumen:
El artículo “SOMP, síndrome metabólico ovárico poliendocrino y acné” explora la relación entre el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) y el acné persistente en mujeres adultas. A diferencia del síndrome de ovario poliquístico (SOP) tradicional, el SOMP incorpora factores como la resistencia a la insulina, hiperandrogenismo e inflamación crónica, lo que redefine el entendimiento y tratamiento del acné. El texto detalla cómo estos desequilibrios hormonales y metabólicos llevan a brotes de acné, especialmente en la zona mandibular. Se discuten los mecanismos detrás de este trastorno y se destacan las señales que indican la necesidad de atención médica. Además, se presenta un enfoque integral de tratamiento que incluye cambios en el estilo de vida, medicamentos como la metformina y estrategias dermatológicas, subrayando la importancia de abordar la raíz del problema para lograr un control efectivo del acné.
SOMP: ¿por qué tu acné adulto no mejora y qué tiene que ver con el síndrome ovárico metabólico poliendocrino?
Son muchas las mujeres que, a pesar de haber probado casi todo (cremas, ciclos de tratamiento oral, tratamientos de cabina…), se ven obligadas a seguir lidiando con el acné . Muchas describen un acné sin respuesta a tratamiento convencional (acné sin respuesta tratamiento). ¿Y si el problema no radicara únicamente en la piel? El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP) , también llamado síndrome metabólico ovárico poliendocrino , reconceptualiza el clásico Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP para las amigas) para demostrar que el acné en la adultez tiene su origen en alteraciones hormonales y metabólicas . Para algunas autoras, el SOMP es, en la práctica, la SOP nueva denominación que refleja mejor su alcance sistémico.
En Clínica Eguren tenemos una amplia experiencia en el abordaje integral del acné . Por eso, prestamos especial atención a factores como la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo y la inflamación de bajo grado . Sabemos que ahí está la clave de la comprensión profunda de esta patología de la piel y de un acné persistente en la mujer (acné persistente mujer). En este artículo aprenderás:
- ¿Qué es el SOMP y por qué incorpora la resistencia a la insulina y la inflamación crónica?
- ¿Cómo la hiperinsulinemia y los andrógenos estimulan la glándula sebácea y desencadenan brotes?
- ¿Por qué las lesiones de acné se concentran en la mandíbula y el mentón, y qué señales sistémicas debes vigilar?
- ¿Cómo diagnosticar el SOMP y qué analíticas debe pedir un dermatólogo especializado?
- Nuestro Método E.G.U.R.E.N.® que contempla el tratamiento de los aspectos metabólicos, hormonales y dermatológicos para lograr así el control del acné de forma perdurable.
¿Qué es el SOMP y en qué se diferencia del SOP clásico?

Del SOP al SOMP: ¿Por qué cambia la denominación?
Durante años se habló del Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) para describir un conjunto de síntomas que incluían acné, ciclos menstruales irregulares, quistes ováricos e hirsutismo. La denominación enfatizaba las anomalías ováricas y la morfología de los quistes, dejando en un segundo plano los desequilibrios metabólicos.
La denominación “SOMP” (Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino) surge para ampliar la mirada : ya no se trata solo de ovarios con quistes (síntoma que, por otra parte, no siempre está presente en el SOP), sino de un problema sistémico en el que confluyen la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo, la inflamación de bajo grado y la disfunción del eje hipotálamo-hipófisis-ovario (también referido como eje hipotálamo hipófisis ovario). Reconocer este paradigma permite entender por qué los tratamientos únicamente ginecológicos o cutáneos, a menudo, no resuelven el acné persistente y menos aún el problema de base. En este contexto, algunos expertos hablan del SOMP como la SOP nueva denominación que integra mejor la parte metabólica.
¿Qué sistemas del cuerpo están implicados en el SOMP?
El SOMP es un trastorno polidendocrino porque involucra varios sistemas hormonales y metabólicos:
- Resistencia a la insulina y eje glucémico: cuando el organismo se vuelve menos sensible a la insulina, el páncreas libera cantidades mayores de esta hormona. Esto produce una reacción en cadena que concluye con la elevación de los andrógenos.
- Hiperandrogenismo: los ovarios y las glándulas suprarrenales producen más testosterona y androstenediona. Estos andrógenos estimulan la glándula sebácea y la 5-alfa reductasa en la piel, aumentando la producción de sebo y favoreciendo la hiperqueratinización; una relación clara entre andrógenos y piel grasa (andrógenos piel grasa).
- Inflamación crónica de bajo grado: la resistencia a la insulina activa vías que disparan citoquinas proinflamatorias. Esta inflamación silenciosa afecta a todo el organismo y sensibiliza la piel, haciéndola más reactiva.
- Eje hipotálamo-hipófisis-ovario (HHO): el desequilibrio hormonal altera la liberación de gonadotropinas (LH y FSH) y provoca ciclos anovulatorios, lo que perpetúa el hiperandrogenismo.
Comprender esta red de interacciones ayuda a explicar por qué el acné adulto asociado a SOMP es tan persistente y por qué el tratamiento debe ir más allá de las terapias tópicas.
¿Cómo el SOMP provoca acné adulto: mecanismos clave?

Resistencia a la insulina y producción de andrógenos
La hiperinsulinemia es el motor que enciende el círculo vicioso del acné hormonal. Cuando la insulina se eleva:
- Aumenta el IGF-1: los niveles altos de insulina incrementan el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1) y reducen sus proteínas fijadoras. El IGF-1 estimula la proliferación de queratinocitos y sebocitos, produciendo más sebo y obstruyendo el folículo.
- Disminuye la SHBG: la insulina reduce la globulina fijadora de hormonas sexuales, lo que incrementa la testosterona libre en sangre. Más andrógenos equivalen a más producción de sebo y a una mayor activación de la 5-alfa reductasa en la piel.
- Se activa la vía mTORC1: la señalización IGF-1 estimula la vía PI3K/Akt/mTORC1, responsable de la síntesis de lípidos y de la secreción de citoquinas proinflamatorias.
El resultado es un entorno sebáceo hiperactivo, con poros dilatados y propensos a la colonización bacteriana . Esta resistencia a la insulina en piel (resistencia a la insulina piel) se traduce con frecuencia en mayor seborrea y brotes. Además, dietas ricas en carbohidratos refinados y productos lácteos potencian esta vía, elevando aún más la insulina y el IGF-1.
Inflamación de bajo grado y piel reactiva
La inflamación sistémica de bajo grado es un componente fundamental del SOMP. La hiperinsulinemia y el hiperandrogenismo favorecen la liberación de mediadores inflamatorios que circulan por la sangre y llegan a la piel. Estos mediadores:
- Sensibilizan el folículo pilosebáceo , facilitando la colonización por Cutibacterium acnes y generando respuestas inmunitarias exageradas.
- Dificultan la reparación cutánea: las citoquinas proinflamatorias retrasan la cicatrización y perpetúan la presencia de pápulas, pústulas y nódulos dolorosos.
- Contribuyen a otros síntomas del SOMP: como la fatiga, la niebla mental y la resistencia a la pérdida de peso, reflejo de un organismo inflamado.
Esta inflamación de bajo grado y la inflamación crónica del acné (inflamación crónica acné) explican por qué el acné relacionado con el SOMP suele ser más inflamatorio y persistente que el acné juvenil común.
¿Por qué el acné mandibular y en barbilla es la señal más frecuente?
En dermatología denominamos zona U al contorno formado por la mandíbula, el mentón y el cuello. Estas áreas tienen una mayor densidad de receptores de andrógenos y, por tanto, son más sensibles a las fluctuaciones hormonales . Las mujeres con SOMP describen brotes profundos y dolorosos en esta zona que:
- Aparecen de forma cíclica, empeorando antes de la menstruación cuando la progesterona sube y el estrógeno baja.
- Forman nódulos o quistes, lesiones inflamatorias que tardan semanas en resolverse y pueden dejar cicatrices.
- Resisten a los tratamientos tópicos, porque el origen está en la estimulación hormonal crónica.
Si tus brotes se concentran en la mandíbula, el cuello y el mentón , es una señal de que tu acné podría estar relacionado con un desequilibrio hormonal y metabólico . Este patrón es típico del acné mandibular.
Señales de que tu acné adulto puede estar relacionado con SOMP
Señales hormonales y metabólicas
El SOMP no afecta únicamente a la piel. Observa si, además del acné, presentas alguna de estas manifestaciones:
- Irregularidad menstrual o amenorrea: ciclos que se alargan más de 35 días, ausencia de ovulación o sangrados escasos.
- Hirsutismo y alopecia: crecimiento excesivo de vello en rostro, pecho o abdomen y pérdida de densidad capilar, resultado del exceso de andrógenos.
- Fatiga y somnolencia postprandial: la resistencia a la insulina provoca bajadas de glucosa después de comer, generando cansancio y necesidad de ingerir azúcar.
- Dificultad para perder peso o tendencia a ganar grasa abdominal: aunque el SOMP puede presentarse en mujeres de normopeso, muchas tienen acumulación de grasa visceral y resistencia a la dieta.
- Acantosis nigricans o acrocordones: manchas oscuras de tacto aterciopelado en cuello y axilas (acantosis) y papilomas en cuello o párpados (acrocordones), signos directos de hiperinsulinismo.
Señales en la piel
Además de la localización típica en la zona U, el acné asociado a SOMP se caracteriza por:
- Lesiones inflamatorias profundas: nódulos, quistes y pápulas dolorosas que tardan en desaparecer.
- Brotes resistentes a tratamientos tópicos u orales convencionales: las cremas antibióticas o los retinoides no son suficientes porque no corrigen el origen hormonal. Esto suele describirse como acné sin respuesta a tratamiento (acné sin respuesta tratamiento).
- Coincidencia con el ciclo menstrual: empeoramiento en la fase lútea y mejoría relativa tras la menstruación.
- Cicatrices y manchas postinflamatorias persistentes: reflejo de una inflamación intensa y repetitiva.
Si te reconoces en varias de estas señales, conviene una valoración especializada para descartar un trastorno hormonal como el SOMP.
Diagnóstico del SOMP: ¿Por qué no basta con ir al ginecólogo?
¿Qué analítica pide el especialista?
La clave del diagnóstico de SOMP está en la anamnesis, historia clínica y exploración. Ahora bien, hay casos en los que puede ser interesante solicitar algunas pruebas adicionales:
- Insulina y glucemia en ayunas, así como el índice HOMA para evaluar la resistencia a la insulina.
- Perfil hormonal completo: testosterona total y libre, androstenediona, dehidroepiandrosterona sulfatada (DHEAS), prolactina, hormona luteinizante (LH) y foliculoestimulante (FSH), estradiol y progesterona. La relación LH/FSH alterada es un criterio clásico de SOP.
- Lípidos y marcadores de inflamación: colesterol, triglicéridos, proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR).
- Ecografía ginecológica: para valorar el volumen y la morfología ovárica, aunque en el SOMP la presencia de quistes no es obligatoria.
Esta batería de pruebas, cuando son necesarias, permite diferenciar un acné puramente inflamatorio de un acné hormonal-metabólico y descartar otras causas (hipotiroidismo, hiperprolactinemia, uso de fármacos…).
¿Por qué el dermatólogo es clave en el manejo del SOMP?
Aunque el ginecólogo detecta las alteraciones ováricas y hormonales, el dermatólogo especializado en acné es quien traduce esos desequilibrios en síntomas cutáneos. Su rol es fundamental porque:
- Identifica signos cutáneos tempranos (acné mandibular, acantosis nigricans, alopecia androgenética) que sugieren un origen metabólico.
- Coordina el tratamiento multidisciplinar: trabaja junto a ginecólogos, endocrinólogos y nutricionistas para abordar todas las esferas del SOMP.
- Ajusta el tratamiento dermatológico según la evolución del paciente, vigilando efectos adversos y evitando cicatrices.
Acudir únicamente al ginecólogo puede derivar en tratamientos hormonales incompletos o en la omisión de aspectos dermatológicos esenciales.
Tratamiento del acné en SOMP: más allá de las cremas y los antibióticos
Tratamiento de la causa: abordaje metabólico y hormonal
Para controlar el acné asociado al SOMP es imprescindible tratar el origen del desequilibrio. Nuestros protocolos incluyen:
- Revisión de los estilos de vida: dieta de bajo índice glucémico, reducción de azúcares refinados y lácteos para disminuir la activación de IGF-1; ejercicio moderado para mejorar la sensibilidad a la insulina; manejo del estrés y del sueño.
- Sensibilizadores a la insulina: fármacos como la metformina o suplementos como el inositol o la berberina pueden ayudar a aumentar la sensibilidad a la insulina y reducir la producción de andrógenos. En casos seleccionados, el uso de metformina en acné hormonal (metformina acné hormonal) puede ser un apoyo terapéutico.
- Anticonceptivos y antiandrogénicos: los anticonceptivos orales combinados disminuyen la producción ovárica de andrógenos. La espironolactona bloquea los receptores de testosterona en la piel, reduciendo el sebo y la inflamación.
- Suplementos antiinflamatorios: omega-3, vitamina D y antioxidantes pueden contribuir a reducir la inflamación de bajo grado.
Estas medidas atacan la raíz del problema y sientan las bases para que los tratamientos dermatológicos sean más efectivos y duraderos.
Tratamiento dermatológico del acné activo
Mientras equilibramos el metabolismo y las hormonas, es necesario controlar las lesiones cutáneas activas para evitar cicatrices. Para ello empleamos:
- Tópicos específicos: retinoides como el retinol, la tretinoína o el adapaleno, ácido azelaico, peróxido de benzoilo… Se escogen formulaciones adaptadas a cada paciente.
- Terapia sistémica: en acné moderado-severo planteamos retinoides orales (isotretinoína) para modular la función sebácea y reducir la inflamación. Limitamos la toma de antibióticos como la doxiciclina a casos puntuales ya que el antibiótico tiene un efecto más temporal y puede impactar negativamente en la microbiota intestinal. En perfiles seleccionados de isotretinoína en acné adulto (isotretinoína acné adulto) ajustamos dosis y tiempos para maximizar el beneficio.
- Higiene médica avanzada: tratamientos Hydrafacial® y peelings químicos para desobstruir el poro y mejorar la textura. Puedes saber más sobre nuestra limpieza profunda con Hydrafacial y nuestros programas de renovación cutánea facial.
- Fototerapia y láser: tecnología LED, la luz intensa pulsada (IPL) o terapia de luz fluorescente (Kleresca®) para reducir la inflamación y estimular la curación.
El plan se individualiza según la severidad, el tipo de lesiones y la tolerancia de cada paciente.
¿Cuándo y por qué se recomienda isotretinoína en acné por SOMP?
La isotretinoína oral es un fármaco interesante en casos de acné noduloquístico severo que no responde a otras terapias. Reduce la secreción de sebo, normaliza la queratinización y tiene un efecto antiinflamatorio. Sin embargo, en el contexto de SOMP:
- No corrige la causa hormonal-metabólica, por lo que existe riesgo de recaída tras suspenderla. Por eso, se suele combinar con tratamiento hormonal o iniciar la isotretinoína cuando la resistencia a la insulina está controlada.
- Requiere de vigilancia médica: exige compromiso de anticoncepción en mujeres en edad fértil dado su carácter teratogénico (puede producir malformaciones en el feto si se toma durante el embarazo).
¿Cuándo consultar a una dermatóloga especializada en acné de la mujer adulta?
Acude a una especialista si:
- Tienes acné persistente en la zona mandibular que no mejora o recidiva tras el uso de cremas, antibióticos, toma de isotretinoína o de anticonceptivos orales
- Presentas irregularidades menstruales, hirsutismo o dificultad para bajar de peso junto al acné.
- Te preocupa que el acné esté dejando cicatrices o afectando tu autoestima.
En Clínica Eguren evaluamos tu caso de forma integral para diseñar un plan que abarque tanto tu piel como tu metabolismo. No esperes a que el acné deje huellas permanentes: cuanto antes identifiquemos la causa, menos agresivo será el tratamiento y mejores serán los resultados.
Preguntas frecuentes sobre acné adulto
¿Qué es el SOMP y en qué se diferencia del SOP?
El SOMP (Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino) es la nueva denominación del clásico SOP. Mientras que el SOP se centraba en la presencia de ovarios poliquísticos y alteraciones ginecológicas, el SOMP incorpora la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo y la inflamación crónica de bajo grado. Esta visión sistémica explica por qué muchas mujeres con acné adulto y ciclos irregulares no mejoran con tratamientos superficiales. En resumen, el SOMP es un síndrome sistémico que afecta a la piel, al metabolismo y al eje hormonal; de ahí la relación estrecha entre hiperandrogenismo y acné (hiperandrogenismo acné).
¿Por qué el SOMP causa acné en mujeres adultas?
La hiperinsulinemia del SOMP estimula la producción de andrógenos y aumenta el IGF-1, lo que incrementa la secreción de sebo y la proliferación de células en el folículo pilosebáceo. Al mismo tiempo, la inflamación de bajo grado potencia la respuesta inmunitaria, generando lesiones inflamatorias persistentes. Por eso, aunque el acné juvenil suele disminuir tras la adolescencia, el acné asociado a SOMP se mantiene o surge a partir de los 25 años y responde poco a los tratamientos convencionales.
¿Qué señales indican que mi acné puede estar relacionado con SOMP?
Señales cutáneas como acné en la zona U, lesiones profundas, resistencia a tratamientos tópicos y presencia de cicatrices. A nivel sistémico, irregularidades menstruales, hirsutismo, fatiga, dificultad para perder peso y signos de hiperinsulinismo como acantosis nigricans o acrocordones sugieren una causa hormonal. Si te reconoces en estas señales, pide cita y lo valoramos adecuadamente.
¿Qué relación tiene la resistencia a la insulina con el acné?
Cuando las células son resistentes a la insulina, el páncreas produce más de esta hormona. Este exceso aumenta el IGF-1 y disminuye la SHBG, generando un aumento de andrógenos y de la producción de sebo. Además, se activa la vía mTORC1, que favorece la síntesis de lípidos y la inflamación. Todo ello crea el ambiente perfecto para el desarrollo del acné.
¿Es diferente el acné por SOMP al acné habitual?
Sí. El acné por SOMP aparece o persiste en la edad adulta, suele localizarse en la mandíbula y el mentón, se manifiesta con lesiones inflamatorias profundas y mejora poco con tratamientos tópicos. Está asociado a desequilibrios hormonales y metabólicos que requieren un abordaje integral. Por el contrario, el acné juvenil se debe sobre todo a cambios hormonales transitorios de la pubertad y suele resolverse de forma espontánea (aunque esto no implica que no deba tratarse).
¿El SOMP se cura o necesita tratamiento médico de por vida?
El SOMP es una condición que no “se cura”, pero sí puede controlarse o modificarse con un tratamiento médico adaptado. Las mejoras en la dieta, el ejercicio, la medicación y el control dermatológico logran que el acné y otros síntomas disminuyan de forma notable. Muchas mujeres mantienen su piel clara y ciclos regulares mientras siguen las recomendaciones y controles periódicos.
¿Qué especialista debo consultar si sospecho que tengo SOMP con acné?
El primer paso es acudir a un dermatólogo especializado en acné de la mujer adulta. Él realizará la historia clínica, solicitará las pruebas adecuadas y, si es necesario, te derivará a un ginecólogo o endocrinólogo. Consultar solo a ginecología puede llevar a tratamientos que controlan el ciclo, pero dejan el acné sin resolver.
¿Cuánto tarda en mejorar el acné cuando se trata el SOMP correctamente?
Los cambios metabólicos y hormonales requieren tiempo. Generalmente, los pacientes notan mejoría entre el tercer y el sexto mes de tratamiento integral. Los síntomas cutáneos pueden reducirse antes si se combinan con terapias dermatológicas dirigidas. La clave es la constancia y el seguimiento periódico.
¿Se puede usar isotretinoína en el acné por SOMP?
Sí, pero siempre bajo supervisión médica y en combinación con el tratamiento de la causa. La isotretinoína reduce el sebo y las lesiones, pero si no se corrige la resistencia a la insulina y el hiperandrogenismo, es probable que el acné vuelva a aparecer tras finalizar el tratamiento. Por ello, en nuestra clínica valoramos cada caso de forma individual para decidir si y cuándo usar isotretinoína.
Conclusión:
El Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP) es la pieza que faltaba para entender por qué el acné de muchas mujeres adultas no responde a los tratamientos habituales. La hiperinsulinemia, el exceso de andrógenos y la inflamación de bajo grado crean un círculo vicioso que sólo se rompe con un abordaje integral. En Clínica Eguren combinamos evaluación completa, tratamiento hormonal y dermatología avanzada para recuperar la salud de tu piel y tu bienestar.
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Cuanto antes identifiques la causa, más efectivo y menos agresivo será el tratamiento . Y sobre todo, más tiempo de sufrimiento en vano ahorrarás.
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