láser en el tratamiento de las cicatrices de acné

El papel del láser en el tratamiento de las cicatrices de acné

El objetivo principal de todo dermatólogo con relación al tratamiento del acné siempre debe ser el abordaje holístico y precoz con el objetivo de evitar la aparición de cicatrices. Pero si las cicatrices llegan a aparecer, por suerte, tenemos un amplio arsenal de tratamientos para mejorarlas, entre las que se encuentran los tratamientos láser.

Tipos de cicatrices de acné

Existen diferentes tipos de cicatrices, condicionando esto el tratamiento que elegiremos. A grandes rasgos, podemos dividir las cicatrices en 2 grupos:

  1. Las que forman tejido extra (hipertróficas). Tienen un aspecto abultado y son más frecuentes en el tronco.
  2. Las que tienen pérdida de tejido (atróficas). Se presentan como cicatrices hundidas y afectan con más frecuencia a la cara. Estas, a su vez, se clasifican, de mayor a menor frecuencia, en: ice-pick, boxcar y rolling según sus características.

tratamiento de las cicatrices de acné

Dispositivos de luz para el tratamiento de las cicatrices de acné

Centrándonos en el tratamiento con láser e IPL (luz intensa pulsada) de las cicatrices de acné, vamos a desglosar de forma sencilla los distintos tipos de dispositivos dando unas pinceladas de las características diferenciales de cada uno.

La diferencia entre láser e IPL se basa en las peculiaridades de la radiación emitida. Mientras el láser funciona con una única longitud de onda, el IPL abarca un amplio espectro de longitudes, lo cual lo convierte en un dispositivo muy versátil.

Hay muchos tipos de dispositivos, cuyas diferencias en la práctica clínica influirán en la zona de piel tratada, en la respuesta inmediata o a corto plazo de la piel tras el procedimiento o el tiempo de recuperación entre otros aspectos.

La elección del láser que utilicemos para el tratamiento se basará tanto en el tipo de cicatrices que queramos abordar como en las características de piel del paciente (principalmente del fototipo o color de la piel). Esto se debe a que las pieles morenas (de fototipos altos) tienen más probabilidad de sufrir una hiperpigmentación postinflamatoria tras los tratamientos que aquellas pieles claras (fototipos bajos).

El riesgo de este efecto adverso lo podemos minimizar o prevenir usando dispositivos no ablativos, ajustando las energías y preparando/tratando la piel con despigmentantes tópicos u orales.

Clasificación de los dispositivos láser

Unas de las clasificaciones más frecuentes de los dispositivos láser los divide en fraccionados o no fraccionados, siendo en general más usados en la actualidad los láseres en “modo fraccionado” por ser más respetuosos con la piel y requerir menos tiempo hasta la recuperación (“downtime”).

El término fraccionado implica que incidimos sobre la piel en forma de columnas, es decir, no se trata o se renueva toda la superficie de la piel, sino que hay zonas que permanecen respetadas o indemnes y serán las que induzcan la cicatrización o recuperación tras el tratamiento con láser. Por el contrario, el tratamiento con láser no fraccionado implica una renovación total de la superficie cutánea, teniendo mayor riesgo de efectos adversos.

Otra de las clasificaciones se basa en la influencia sobre la epidermis (la capa más superficial de la piel), diferenciándose entre láseres ablativos y no ablativos.

Los láseres ablativos calientan y vaporizan la piel, lo que implica que van a aparecer pequeñas costras tras el tratamiento. Sin embargo, los no ablativos, calientan la piel sin vaporizarla (respetando la superficie) y por lo tanto sin hacer costras, solo generando eritema o inflamación.

Esta diferencia supone generalmente una necesidad de mayor número de sesiones cuando realizamos tratamientos con láser no ablativo.

Los láseres ablativos como el láser CO2, producen una notable mejoría en las cicatrices atróficas de acné. La realización de microcolumnas de ablación estimulará la cascada inflamatoria y posterior reparación cutánea con un incremento en la producción de colágeno y elastina. Además, a través de estos canales se pueden aplicar fármacos como corticoides tópicos en el tratamiento de cicatrices hipertróficas, lo que se conoce como vehiculización de fármacos asistida por láser.

Aunque este tipo de láser requiere un tiempo de recuperación mayor a otros no ablativos, sus efectos en el tratamiento de cicatrices son mayores.

Los láseres no ablativos producen microcolumnas de calor, sin llegar a alterar o dañar la epidermis. Estas zonas de coagulación estimularán la reparación cutánea a través de la producción de colágeno y elastina. Aunque sus efectos no son tan notables como los láseres ablativos y habitualmente requieren más sesiones, su principal ventaja radica en un mínimo tiempo de recuperación post-procedimiento.

En general, nos decantaremos por láser ablativo en cicatrices extensas o severas y en pacientes que puedan adaptarse a tiempos de recuperación algo más largos. Por otro lado, elegiremos láser no ablativo en aquellas cicatrices menos llamativas o en pacientes que requieran downtime menores.

La luz intensa pulsada (IPL) y los láseres vasculares como el láser de colorante pulsado ayudarán y complementarán a los dispositivos anteriores en la mejoría de aquellas cicatrices de acné eritematosas (de color rosa o rojizo). Teniendo como pigmento diana el color rojo de la hemoglobina, provocarán una coagulación y posterior desaparición de la microvascularización subyacente a estas cicatrices, ya sean atróficas o hipertróficas

Adiós a tus cicatrices de acné

Aunque mejor es prevenir que curar, las cicatrices de acné se pueden tratar y este es el mensaje con el que debes quedarte.

Cuando nos enfrentamos a un tratamiento de cicatrices de acné, debemos hacer un análisis completo del tipo de cicatrices, las características de la piel del paciente y sus preferencias y expectativas para poder decidir el dispositivo idóneo, así como orientar sobre el número de sesiones y la combinación con otros posibles tratamientos que puedan ayudar a exprimir y amortizar cada sesión al máximo.

En Clínica Eguren contamos con los dispositivos necesarios para tratar tus cicatrices y con la experiencia que nos otorga ser un centro especializado en el manejo integral del acné. Si mejorar tus cicatrices está en tu lista de deseos, no lo pienses más y pide cita con nosotras.

Dra. Lucía González Ruiz

Responsable de la Unidad de Láser de Clínica Eguren

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