Este artículo ha sido redactado por la Dra. María Vallejo, colaboradora de Clínica Eguren, y avalado por la Dra. Cristina Eguren, dermatóloga, fundadora y directora médica de Clínica Eguren, para garantizar el rigor científico y la correcta indicación de las tecnologías empleadas en renovación cutánea.
Resumen:
Cuando hablamos de renovación cutánea con láser, el CO₂ fraccionado sigue siendo uno de los grandes referentes. Pero en los últimos años han aparecido nuevas tecnologías, como UltraClear®, capaces de estimular una renovación intensa de la piel reduciendo uno de los principales inconvenientes de los láseres ablativos tradicionales: el tiempo de recuperación.
Entonces, ¿UltraClear® es mejor que el CO₂? ¿Cuál consigue mejores resultados en cicatrices de acné? ¿Y si lo que queremos mejorar son arrugas, poros o textura?
La respuesta no depende de cuál sea el láser más nuevo o más potente. Depende de qué queremos tratar, cómo es nuestra piel y cuánto tiempo de recuperación podemos asumir.
En este artículo vamos a comparar ambos para entender cuándo elegimos uno u otro en Clínica Eguren.
Qué son los láseres ablativos fraccionados y cómo actúan
Los láseres ablativos fraccionados hacen pequeños canales en la piel y dejan zonas sanas entre ellos. Así activan una respuesta de reparación y de nuevo colágeno sin tratar toda la superficie a la vez.
Para entenderlo mejor, imagina una cuadrícula microscópica. El láser actúa solo en algunos puntos. En cada punto produce una lesión térmica bien controlada, que activa los mecanismos naturales de reparación de la piel.
Las zonas sanas que quedan entre esos puntos ayudan a que la piel se recupere antes.
El resultado es un proceso de cambio y de nuevo colágeno que puede mejorar:
- textura
- arrugas
- cicatrices
- poros visibles
- ciertas irregularidades superficiales
- signos de daño solar
UltraClear® y CO₂ fraccionado pertenecen a esta misma familia, pero no depositan la energía de la misma forma ni generan el mismo efecto térmico.
Láser CO₂ fraccionado: renovación profunda
El láser CO₂ fraccionado trabaja a 10.600 nm y tiene mucha afinidad por el agua de los tejidos. Cuando la energía llega a la piel, el agua la absorbe con rapidez y se produce una vaporización controlada.
Así se crean pequeños canales de ablación rodeados por una zona de calor. Esa lesión bien medida activa una respuesta reparadora intensa y favorece la formación y el orden del colágeno.
Por eso el CO₂ fraccionado sigue siendo muy útil cuando queremos tratar cambios más profundos de la textura.
La evidencia apoya sobre todo su uso en cicatrices atróficas de acné. Aun así, el resultado y el riesgo de efectos adversos dependen del tipo de cicatriz, del fototipo y de los parámetros usados.
Cuándo solemos indicar el láser CO₂ fraccionado
En Clínica Eguren podemos plantearlo cuando necesitamos una renovación cutánea intensa, por ejemplo en:
- cicatrices atróficas de acné moderadas o profundas
- cicatrices boxcar y rolling
- arrugas moderadas
- arrugas periorales o perioculares
- textura muy irregular
- signos de fotoenvejecimiento
- pérdida importante de calidad cutánea
La idea clave es la profundidad. Cuando una cicatriz cambia de forma clara la arquitectura de la dermis, un tratamiento demasiado suave puede no dar el estímulo necesario. En esos casos, el CO₂ sigue siendo una herramienta muy valiosa.
Eso no significa que cuanto más agresivo sea el tratamiento, mejor será el resultado. La intensidad debe ajustarse siempre a la piel del paciente.
Tiempo de recuperación del CO₂
Aquí está una de las grandes diferencias con UltraClear®.
Un tratamiento con CO₂ fraccionado puede llevar unos 5 a 10 días de recuperación visible. El downtime real depende mucho de los parámetros usados.
Durante los primeros días podemos ver:
- inflamación
- enrojecimiento
- sensación de calor
- pequeñas costras o puntos de microablación
- descamación
Después empieza a formarse la nueva epidermis. Aun así, cierto enrojecimiento puede durar más tiempo, incluso semanas o 3 a 4 meses en algunos casos.
La fotoprotección solar y los cuidados indicados por el dermatólogo son claves.
El CO₂ puede ofrecer una remodelación muy intensa, pero hay que estar dispuesto a asumir la recuperación que esa intensidad exige.
UltraClear® vs. CO₂: tabla comparativa de criterios de elección
Esta tabla es orientativa. Los parámetros utilizados pueden cambiar enormemente la profundidad, la intensidad y el tiempo de recuperación de cualquiera de los dos tratamientos.
Además, si hablamos de cicatrices, no todas responden simplemente aumentando la potencia del láser. Una cicatriz ice pick, por ejemplo, puede necesitar otra técnica antes o además del resurfacing.
UltraClear®: más precisión y menos downtime
UltraClear® es un láser fraccionado ablativo de fibra de erbio de 2.910 nm, pensado para producir una ablación muy precisa con una difusión térmica controlada hacia los tejidos cercanos.
Los estudios publicados sobre esta tecnología han evaluado su uso en fotoenvejecimiento, arrugas y renovación facial. En un estudio piloto, las reacciones de recuperación fueron leves o moderadas y duraron hasta cinco días.
Una forma simple de ver la diferencia es esta:
- CO₂: más calor y más capacidad de remodelación profunda.
- UltraClear®: ablación muy precisa, menos calor colateral y recuperación más rápida.
Eso no significa que UltraClear® sea un CO₂ mejorado. Tampoco es un láser inferior. Es otra herramienta. Y tener ambas nos permite elegir mejor según la piel.
Cuándo puede ir mejor UltraClear®
UltraClear® resulta muy interesante cuando buscamos mejorar:
- arrugas finas
- textura irregular
- poros visibles
- fotoenvejecimiento
- pérdida de calidad cutánea
- cicatrices atróficas superficiales
- ciertas alteraciones superficiales de la pigmentación, siempre tras diagnóstico dermatológico
También puede ser una buena opción para personas que desean una renovación cutánea, pero no pueden asumir la recuperación de un CO₂ más intenso.
Por ejemplo: una paciente quiere mejorar la textura y pequeñas cicatrices, pero su trabajo no le permite pasar una semana lejos de reuniones, pacientes o exposición pública.
En ese contexto, el tiempo de recuperación deja de ser un detalle y pasa a formar parte de la decisión.
Tiempo de recuperación de UltraClear®
Tras UltraClear® podemos ver:
- enrojecimiento
- sensación de calor
- inflamación leve
- textura algo áspera
- descamación fina en los días siguientes
De forma orientativa, el downtime visible suele ser de 2 a 5 días, aunque depende de la intensidad y de la profundidad elegidas.
Esto encaja con los estudios publicados sobre el dispositivo, donde la recuperación suele resolverse en los primeros días.
Esta recuperación más rápida es una de sus grandes ventajas.
Pero menos downtime no significa siempre mejor tratamiento. Si necesitamos tratar una cicatriz profunda, puede interesar asumir una recuperación mayor para conseguir un estímulo más intenso.
UltraClear® vs. CO₂: cómo elegir
La tabla sería esta, en lenguaje simple:
- CO₂ fraccionado: más intensidad, más calor, más remodelación profunda, más tiempo de recuperación.
- UltraClear®: más precisión, menos daño térmico colateral, menos downtime, mejor para tratamientos más suaves o escalonados.
La intensidad de cualquiera de los dos puede cambiar mucho según los parámetros. Por eso el plan debe adaptarse a cada piel y a cada objetivo.
Y si hablamos de cicatrices, no todas responden solo por subir la potencia del láser. Una cicatriz ice pick, por ejemplo, puede necesitar otra técnica antes o además del resurfacing.
Cuándo no debemos usar estos láseres
Que un láser sea muy útil para renovar la piel no significa que sirva en cualquier piel y en cualquier momento.
Antes del procedimiento debemos valorar:
- fototipo
- antecedentes de hiperpigmentación
- medicación
- infecciones activas
- tendencia a cicatrización anómala
- exposición solar reciente
- enfermedad dermatológica de base
Hay dos situaciones que merecen especial cuidado:
Rosácea o acné activos
No planteamos un resurfacing ablativo sobre una rosácea o un acné activo con mucha inflamación.
Una piel con rosácea puede tener la barrera alterada y una reactividad alta. Generar inflamación sobre una piel ya descompensada puede empeorar los síntomas de forma temporal.
Primero hay que controlar la enfermedad de base y después valorar, de forma individual, si existe alguna indicación para tratar textura u otra alteración asociada.
El rinofima es una situación distinta, donde los láseres ablativos sí pueden tener una indicación dermatológica concreta.
Melasma
El melasma pide todavía más cautela.
Ni UltraClear® ni CO₂ deben verse como una solución rutinaria para un melasma activo.
La inflamación del procedimiento puede favorecer una hiperpigmentación postinflamatoria, es decir, manchas tras la inflamación, y empeorar el problema en personas predispuestas.
Si hay melasma, primero debemos diagnosticarlo, valorar su actividad y diseñar una estrategia específica de tratamiento del melasma.
Cuándo tratar las cicatrices de acné
Si hablamos de cicatrices, hay dos ideas clave:
- el acné debe estar controlado o en fase de control
- las cicatrices deben tratarse pronto, sin esperar demasiado
No tiene sentido empezar un protocolo intenso para cicatrices si siguen apareciendo lesiones inflamatorias nuevas.
Una vez estabilizado el acné, valoramos qué secuelas han quedado y las tratamos cuanto antes, porque la respuesta suele ser mejor.
No es lo mismo:
- una mácula roja
- una mácula marrón
- una cicatriz ice pick
- una boxcar superficial
- una boxcar profunda
- una rolling
Y tampoco necesitan el mismo tratamiento.
En general, UltraClear® puede ir muy bien para cicatrices superficiales y alteraciones de textura cuando queremos reducir la recuperación. El CO₂ fraccionado, en cambio, sigue siendo muy importante en cicatrices moderadas o profundas que necesitan una remodelación más intensa.
Las revisiones recientes confirman que el CO₂ fraccionado puede mejorar de forma clara las cicatrices atróficas, pero también que hay que tener en cuenta el eritema, el dolor y la hiperpigmentación postinflamatoria al elegir al paciente.
En nuestra guía sobre cicatrices de acné y elección del láser explicamos qué tratamiento usamos según la forma de cada cicatriz.
Cómo saber qué láser necesitas en consulta
Dos pacientes pueden pedir lo mismo: mejorar la textura de la piel.
Pero una puede tener cicatrices superficiales y poros visibles.
Otra, cicatrices boxcar profundas.
Otra puede tener melasma activo y pensar que sus manchas son solo fotoenvejecimiento.
Y otra puede tener una piel muy buena, pero no disponer de diez días para recuperarse.
Por eso, antes de elegir entre UltraClear® y CO₂ valoramos:
- qué queremos tratar
- la profundidad del problema
- el tipo de cicatriz, si existe
- el fototipo
- el riesgo de manchas
- las enfermedades dermatológicas
- la exposición solar
- los tratamientos previos
- el tiempo de recuperación disponible
- las expectativas
A partir de ahí decidimos no solo qué láser usar, sino también la intensidad, la profundidad, el número de pasadas y el número de sesiones. Ese es el valor real de una renovación cutánea facial diseñada por un médico.
Preguntas frecuentes sobre UltraClear® y CO₂ fraccionado
¿Cuál es la diferencia entre el CO₂ fraccionado y UltraClear®?
Los dos son láseres ablativos fraccionados, pero usan longitudes de onda distintas.
El CO₂ trabaja a 10.600 nm y produce una ablación con un componente térmico importante, que permite una remodelación intensa del tejido. UltraClear® utiliza un láser de fibra de erbio de 2.910 nm, pensado para una ablación muy precisa con menos difusión de calor al tejido vecino.
¿Para qué está indicado el CO₂ fraccionado?
El CO₂ fraccionado es útil cuando necesitamos una remodelación intensa: cicatrices atróficas de acné moderadas o profundas, textura muy irregular, arrugas y fotoenvejecimiento.
Aun así, los parámetros deben adaptarse a cada caso. Más intensidad suele implicar más inflamación y más recuperación.
¿Para qué está indicado UltraClear®?
UltraClear® está indicado sobre todo para mejorar textura, arrugas finas, poros, fotoenvejecimiento y ciertas cicatrices atróficas, sobre todo cuando buscamos equilibrar renovación y recuperación rápida.
La evidencia publicada ha mostrado mejoría del fotoenvejecimiento tanto con protocolos suaves de varias sesiones como con tratamientos más intensos.
¿Cuánto tiempo de recuperación tiene el CO₂ fraccionado?
Como orientación, hablamos de unos 5 a 10 días de recuperación visible, con inflamación, eritema, pequeñas costras y descamación. Puede variar mucho según los parámetros.
Al terminar la fase aguda, puede quedar un enrojecimiento residual que tarda entre 2 y 16 semanas en irse del todo.
¿Cuánto tiempo de recuperación tiene UltraClear®?
Lo habitual es hablar de unos 2 a 5 días, según la intensidad.
Puede aparecer enrojecimiento, edema leve, sensación de calor y descamación. En los estudios publicados, las respuestas cutáneas fueron leves o moderadas y duraron hasta cinco días.
Al terminar la fase aguda, no suele quedar un enrojecimiento largo. Si aparece, suele resolverse en pocos días.
¿Se pueden usar en rosácea o acné activos?
No usamos ninguno de los dos como resurfacing sobre rosácea o acné activos.
Primero hay que controlar la inflamación y la reactividad vascular. Después, y solo si tiene sentido, el dermatólogo puede valorar si existe alguna indicación para tratar otras alteraciones.
El rinofima es una situación distinta, donde el CO₂ puede tener indicaciones concretas.
¿Se pueden usar para tratar el melasma?
No debemos ver un láser ablativo como un tratamiento de primera línea para quitar el melasma.
La inflamación de algunos procedimientos puede estimular la actividad melanocítica y favorecer una hiperpigmentación postinflamatoria o una reactivación de las manchas, sobre todo en pieles predispuestas.
Por eso, si hay melasma, primero hacemos una valoración dermatológica y diseñamos un plan específico para controlar la actividad pigmentaria.
El tratamiento del melasma debe incluir fotoprotección rigurosa, cosmética médica, tratamientos farmacológicos y, en algunos casos, procedimientos elegidos de forma individual.
¿Cuál es mejor para las cicatrices de acné?
Depende del tipo y de la profundidad de la cicatriz.
Para cicatrices boxcar o rolling profundas puede interesar más la capacidad de remodelación del CO₂ fraccionado.
Cuando predominan cicatrices más superficiales, alteraciones de textura, pieles más oscuras o pacientes que no pueden asumir una recuperación larga, UltraClear® puede ser una alternativa muy buena.
Hay cicatrices, sobre todo las ice pick profundas o las que tienen adherencias fibrosas, que pueden responder poco a cualquiera de los dos láseres usados por sí solos. En esos casos puede hacer falta otra técnica antes o junto con el láser.
Por eso recomendamos identificar primero el tipo de cicatriz. En nuestra guía sobre qué láser usar según las cicatrices de acné explicamos cómo tomamos esa decisión.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
No existe un número único.
Con CO₂ fraccionado, al ser un tratamiento más intenso, suelen plantearse menos sesiones y más separadas. Con UltraClear®, según el objetivo y la intensidad, puede hacerse un plan más progresivo.
Como orientación:
- CO₂ fraccionado: 1 a 3 sesiones
- UltraClear®: 3 a 5 sesiones
Pero esas cifras son solo orientativas.
Una cicatriz profunda, una arruga fina y una renovación preventiva de la piel no pueden seguir el mismo plan.
En Clínica Eguren preferimos valorar el resultado de cada sesión y decidir después cuándo seguir.
¿Duele más el CO₂ o UltraClear®?
En ambos casos usamos anestesia tópica para reducir el dolor. Puede haber molestias leves, pero la sensación depende del protocolo y de la sensibilidad de cada persona.
Con un CO₂ fraccionado intenso el paciente puede notar calor, pinchazos o quemazón. Con UltraClear® también puede haber sensación de calor y pequeños impactos sobre la piel, aunque su menor difusión térmica puede hacer que algunos protocolos sean más cómodos.
Después del procedimiento es común notar una sensación parecida a la de una quemadura solar, sobre todo en las primeras horas.
UltraClear® o CO₂: la respuesta está en tu piel
Si has llegado hasta aquí buscando una respuesta rápida a la pregunta de cuál es mejor, ya habrás visto por qué no existe una respuesta universal.
Elegir bien significa equilibrar tres cosas:
- lo que queremos tratar
- la intensidad que necesitamos
- el tiempo de recuperación que puedes asumir
Un paciente puede necesitar la fuerza remodeladora del CO₂.
Otro puede lograr el resultado que busca con UltraClear® y volver antes a su rutina.
Y otro puede necesitar combinar técnicas porque sus cicatrices o su envejecimiento afectan a distintos niveles.
¿No sabes si el CO₂ o UltraClear® es lo más adecuado para tu piel? La respuesta está en una valoración presencial.
En nuestra clínica dermatológica en Madrid evaluamos el estado real de tu piel y te explicamos qué tecnología encaja mejor con tu objetivo, qué resultados podemos esperar y cuánto tiempo de recuperación tendrás que asumir.
No buscamos usar el láser más potente. Buscamos usar el láser adecuado.








